Petu König
Conozco el sistema. Y sé dónde ya no funciona.
He hecho todo lo que había que hacer. Hospital. Partos en casa. Cuidados posparto. Las 24 horas del día. Sin límites.
Hasta que mi cuerpo se detuvo.
Lo dejo. No la profesión, sino la forma de trabajar.
El tiempo se ha convertido en dinero. El ser humano ya no tiene importancia.
Conozco el agotamiento. La incertidumbre. Las preguntas que nadie responde.
Lo que ofrezco a mis clientas no es solo la experiencia profesional acumulada a lo largo de 25 años. Es el conocimiento de una mujer que ha estado allí y ha regresado.
No trabajo siguiendo un protocolo. Trabajo con el tiempo. Con claridad. Con experiencia.
Sin visitas a domicilio. Sin disponibilidad las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Espacios despejados. Acompañamiento claro.
Me tomo mi tiempo. Hoy en día, eso es lo más valioso que puede aportar una comadrona.
Te diré lo que veo. Aunque no sea lo que querías oír.
25 años. Parto en el hospital, parto en casa, cuidados posparto. Madre de gemelos. Lo conozco desde todas las perspectivas.
Conozco mis límites. Eso nos protege a ti y a mí. Para que el acompañamiento sea eficaz, hace falta claridad.
Siempre supe que podía contactarla y que realmente recibiría una respuesta. Ella nunca fue crítica, sino siempre cálida, respetuosa y a la par.